Libro II: Invocar Poderes del Infierno
Libro II: Invocar Poderes del Infierno
Obtenido de los tesoros almacenados en las ruinas de la Academia de las Artes
De todos los Poderes del Infierno, el Duque es el más frecuentemente convocado al Primario. Aunque de rango inferior a un Archidiablo y a un Lord-Regente, es mucho menos probable que un Duque destruya a conjuradores obviamente débiles, porque siempre está buscando una oportunidad para aumentar su acceso a las almas mortales y cosecha mucho más de la interacción con mortales individuales que los diablos de rango superior. No son pocos los que buscan tratar con un Duque del Infierno, sabiendo muy bien lo que arriesgan en tal empresa por el potencial de una gran recompensa. De hecho, hay incluso quienes invocan a un Duque con la intención de destruir a la criatura. Afortunadamente, como es de esperar, entre estos últimos se han desarrollado las mejores técnicas de invocación. Sin embargo, en todos los casos, la presencia de un Duque del Infierno es capaz de rasgar el Velo entre planos arrastrando parte de la naturaleza del Infierno allí donde es convocado.
La alteración de un Duque irradia un aura equivalente al conjuro Desacralizar de un conjurador con nivel igual al VD del Duque del Infierno sobre un área de 900 pies y con una duración de 9 meses. Los animales, las bestias mágicas y las plantas evitarán esta zona siempre que puedan. Las monturas entrenadas, animales de compañía y criaturas similares con menos VD que el diablo convocado deberán superar una salvación de Voluntad para entrar en el área. Las alimañas, como cucarachas o ratas, infestarán la zona. Cualquier material inanimado desatendido sufre dos puntos de daño a su Dureza por semana durante 9 semanas. No sería extraño encontrar el área en el que el diablo fue llamado dilapidada o cubierta de grietas y otros tipos de daños. El aire de la zona será incómodo (comúnmente más caliente de lo debido, pero puede ser húmedo o frío dependiendo del Círculo con el que linda la rasgadura). Sacerdotes de naturaleza opuesta al diablo pueden revertir los efectos por medio del conjuro Sacralizar requiriendo un chequeo enfrentado de nivel de lanzador contra el VD del Duque. Algo que posiblemente se apresuren a hacer, pues de lo contrario el área queda permanentemente marcada, irradiando una fuerte maldad y evitando que se puedan curar las heridas de quienes permanezcan en su interior más de 30 minutos. Y, como toque final, el clima será más extremo para cada estación del año. Además de la alteración sobre el Primario, también se afectará a la magia manifestada en el área desacralizada:
Los diablos comunes invocados permanecerán durante el doble de tiempo. Los intentos de atar diablos comunes reciben un penalizador -3. Los conjuros de desciptor Legal o Malvado tendrán un bonificador +3 a su nivel de lanzador y conjuradores Legales Malvados tendrán un bonificador +3 a su nivel de lanzador para todos los conjuros. Intentos futuros de convocar a un miembro de la Nobleza Infernal reciben un bonificador +3. El daño elemental quedará Potenciado para el elemento afín del Duque. Cada semana que se una persona resida en esta área, verá dañada Voluntad en 1d4 puntos (daño de cordura). Si este daño no se restablece (como el daño a característica) y supera en algún momento la Voluntad de la persona, esta cambiará a alineamiento Malvado. Finalmente, cualquiera que muera en el territorio rasgado, tendrá un 9% de probabilidades de no tener un tránsito natural y su alma se dirigirá directamente al Infierno en lugar de seguir su camino natural.
Por lo general, las invocaciones requieren un tiempo considerable para completarse, por lo que un Duque rara vez se encuentra en una situación en la que se vea interrumpido cuando es traído al Primario. Dado que un Duque sólo acostumbra a ofrecer sus dones después de haber sido invocado, este podrá prever que estará en una posición ventajosa en la negociación, siendo el invocador quien le necesita. Así, valora saber lo difícil que es para los mortales traspasar los límites planares necesarios para traer, como mínimo, su Aspecto y también es consciente del grado de sacrificio necesario para que la invocación tenga éxito. Ambos factores indican lo serio, o inconsciente, que es el invocador en su deseo de establecer contacto. Deberían plantearse también lo peligroso que puede ser dicho invocador, pero pocas veces se da este caso. Al mismo tiempo, un Duque sabe muy bien que, una vez que se produzca la invocación, un radio determinado dentro de la misma sufrirá una rasgadura del Velo durante un periodo de tiempo relativamente largo, lo que aumenta las posibilidades de que el Duque (o los sirvientes del Duque) regresen al Plano Material. Estos factores demuestran al diablo que un contrato es un resultado final muy probable de la invocación, por lo que la excursión al Primario es una inversión de tiempo que merecerá la pena.
Hay, principalmente, tres formas de traer a un Duque del Infierno al mundo:
• Ritual de la Sima: Este poderoso conjuro de magia ritual permite a los no iniciados invocar a un Duque del Infierno al plano Material Primario, pero conlleva el mayor riesgo para el conjurador al tiempo que limita la interacción del diablo en el mundo (reduciendo sus bendiciones). Además, al tratarse de magia de ritual, requiere a 9 conjuradores manifestando un conjuro de nivel 9 simultáneamente y, por ello, aunque quien lo dirija cumpla con perfección su parte, seguiría estando sujeto a las consecuencias de los posibles errores de cualesquiera de los otros ocho miembros del ritual. Por este motivo, ante la probada ineptitud de los iniciados, será un proceso que no llevaremos a cabo.
• Círculo de las Nueve Simas: Se trata del medio más tradicional para invocar a un Duque del Infierno. Este conjuro épico de convocación generalmente protege al conjurador (o conjuradores) y revela al Duque que un trato potencialmente lucrativo está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, el coste de esta invocación es elevado y casi garantiza que el alma del conjurador esté impregnada de mal antes de su lanzamiento. Ambas son divisas de las que más adelante se puede buscar remedio, por lo que será la opción más eficiente.
• Cerradura de las Nueve Puertas: Es el más poderoso de los métodos de invocación. Un conjuro épico que crea un círculo de bloqueo usado por aquellos que buscan atar a un Duque del Infierno para el servicio o aquellos que buscan destruir o aprisionar permanentemente a un Duque del Infierno. Este método asegura una mayor protección global, pero al tiempo permite un contacto cercano entre el conjurador y el diablo (momento que, no incidentalmente, supone el máximo riesgo tanto para el conjurador como para el Duque, pero garantiza la mayor recompensa para los que realizan la invocación). Sin embargo, su contrapartida es desproporcionada para un interés meramente académico, por lo que también descartaremos profundizar en este conjuro.
Vale la pena repetir que ni uno solo de estos medios es infalible o a prueba de manipulaciones y que ninguno de ellos elimina por completo el impacto adverso de la presencia de un Poder en el Primario. Si en algún momento estás tan preocupado por la alteración que supondrá esta presencia hasta el punto de buscar un riesgo y complejidad mayor, mi recomendación sería llevar a cabo la invocación en un terreno considerado Santuario, que es un factor de invocación accesible a cualquier conjurador. Pero debilitar la rasgadura del Velo acompañará a una debilidad en el poder traído por la invocación, siendo contrario al efecto buscado.
Círculo de las Nueve Simas
Conjuración (Invocación) [Lega, Maligno]
Conocimiento de conjuros CD: 66
Componentes: V, S, M (sacrificio), PX
Tiempo de lanzamiento: 9 horas
Alcance: 75 pies
Duración: 9 minutos (D)
Tirada de salvación: Voluntad parcial (ver texto)
Resistencia a conjuros: Sí (ver texto)
Desarrollo: 54 m.oro y 40 m.plata, 18 días, 23.760 XP. Semillas: Invocación (CD 14), Protección (CD 14). Factores: Invocar a una criatura de VD 29 (+54), invocar una criatura única (+60), protección contra una criatura de Rango de Poder 0 (+20), aumentar la duración 350% (+7), disipable por el lanzador (+2), aumentar CD de salvación en +9 (+18), permitir que el VD de la criatura convocada aumente en +1 por cada 200 PX gastados durante el lanzamiento (incrementos +2), permitir que el Rango de Poder de la criatura convocada aumente en +1 (incrementos +10). Factores mitigantes: dependencia de dos círculos de protección (-13), componente único (-9), consumir 5.400 PX durante el lanzamiento (-54), polvo de plata por valor de 600 m.plata en cada círculo (-12), aumentar tiempo de lanzamiento a 9 horas (-20), 3d6 de daño de cordura (-15).
Este poderoso conjuro épico permite al lanzador invocar a un Duque del Infierno para discutir posibles contratos, hacerle preguntas, e incluso establecer algún tipo de tratado o acuerdo, con relativamente pocas probabilidades de que el Duque traspase las barreras de protección. Al tratarse de un conjuro épico, la convocación ritual podrá realizarse por tantos miembros como se desee para así poder alcanzar la dificultad de conjuración. Completarlo con un alto número de invocadores sería una obvia necedad, ya que se invertiría un coste muy elevado para ello y la lógica dicta que los conjuradores serían débiles permitiendo al Duque sobreponerse a las custodias. Por otro lado, con suficiente capacidad y preparación, podría conjurarlo un único arcanista y así no depender de canalistas adicionales.
Se deben dibujar dos círculos arcanos concéntricos de entre 9’ y 20’ de radio y han de contener polvo de plata por valor de 600 m.plata cada uno (total 1.200 m.plata). Estos establecen cómo debe realizarse la invocación y cómo puede atacar el diablo convocado. Es imperativo recalcar que toda la seguridad defensiva del conjuro depende de la integridad de estos dos círculos de protección. Cualquier perturbación en cualquiera de estos no impide la convocación, pero sí libera al Duque de cualquier restricción.
Durante la creación de los círculos de protección, se aplican factores de invocación dependiendo de cómo realice la conjuración el convocador principal. Estos factores producen un doble efecto. O simplifican la dificultad de realizar el conjuro, facilitando al Duque superar la tirada de salvación de ruptura forzosa (véase después), o dificultan ambos. Detallaré los factores conocidos al finalizar la descripción del conjuro*. Es imprescindible también realizar un sacrificio apropiado para completar el ritual. Este deberá ser un elemento único que el Duque considere meritorio, por lo que realizar vilezas aleatorias sin sentido sólo demuestra al Noble Infernal que trata con principiantes (y además puede tergiversar la invocación atrayendo un resultado diferente). En este proceso, también suele ser práctica habitual salmodiar el nombre del Duque, sus títulos y su influencia como medio de hacerle saber que se le llama sabiendo ofrecerle algo que considera valioso.
Tras concluir el tiempo de lanzamiento, todos los participantes verán en su mente unas grandes puertas de azufre y obsidiana que tienen tallada la advertencia de entrada al Infierno. Una última oportunidad de abandonar la tarea y una necesidad de que exista el acto decidido y voluntario de seguir adelante. Para completar el proceso se requiere el acto simbólico de adentrarte al Infierno y abrir las puertas, por lo que los conjuradores deben sobrepasar el primer círculo de protección quedando a alcance de toque del segundo. Si todos y cada uno de los invocadores completan el proceso, el Duque del Infierno aparecerá en un espectáculo de magia según su conveniencia. No tildes este acto de banal, pues la sorpresa y el horror suele ser un momento perfecto para que alguno de los invocadores más impresionables acabe perturbando inconscientemente alguno de los círculos de protección. La aparición de un Duque del Infierno es una experiencia psíquica terrible que deja cicatrices en el alma de quienes la presencian. El invocador principal sufre inmediatamente 3d6 puntos de daño a Voluntad (daño de cordura), mientras que el resto de los ritualistas sufrirá la mitad de este daño, como es normal en los pagos mitigantes compartidos. Si en algún momento la Voluntad de cualquiera de los participantes se reduce a 0, estos quedarán a merced del Duque y se les negará derecho a cualquier tipo de tiradas de salvación contra acciones del diablo.
El Duque está presente hasta un máximo de 9 minutos, tiempo durante el cual puede interactuar con los lanzadores. Pero no existe una ligadura en esta versión del conjuro, por lo que tiene derecho a regresar al Infierno en cualquier momento si no se le retiene por otros medios. En el interior del círculo puede actuar sin restricciones, pero fuera de estos no podrá realizar acción alguna. No está, sin embargo, obligado a ser honesto o cortés, pudiendo manipular y mentir libremente. Como hemos dicho, el diablo no podrá cruzar los círculos mientras se mantengan íntegros, pero lo que sí puede el Duque del Infierno es intentar romper el círculo de protección por sí mismo. Podrá intentar desgarrar una vez el primero de los círculos con una salvación de Voluntad CD 19 + ½ nivel lanzador principal + modificador característica. Si el primer círculo es quebrado, el diablo podrá realizar un chequeo enfrentado de nivel contra el invocador principal para poder aplicar su Resistencia a Conjuros contra el segundo círculo de protección. En caso de ser atacado, el diablo tendrá la oportunidad de hacer un nuevo intento de romper la protección por cada asalto en que reciba acciones hostiles. Este ritual aplica el factor del Rango de Poder en la llamada. Este significa, que el Duque está obteniendo acceso al plano Material con sus capacidades absolutas. Tal gesta permitirá al diablo actuar con absolutas capacidades, pero también le hará vulnerable. Durante el tiempo de la convocación, sería susceptible a una ligadura permanente o a su destrucción definitiva (sin regreso a su plano infernal). Si ninguna de esas condiciones sucede, al finalizar la duración de 9 minutos el Duque desaparecerá tragado por la tierra.
Este hechizo permite convocar en base al poder del diablo y no de su jerarquía, empezando por el menor poder conocido, el del Duque del Infierno Titivulus. Para invocaciones de mayor poder, el conjuro permite consumir una mayor cantidad de PX para compensar el incremento de VD e incluso aumentar el Rango de Poder afectado con el aumento en la complejidad de manifestación correspondiente. Además, en el caso de invocar a un Archidiablo, se requieren 1.200 m.plata para cada círculo y, para un Señor de los de los Nueve, serán 1.800 m.plata por círculo (y estos casos suponen la ventaja de incremento del factor mitigante). Es interesante comprobar que existe un uso hostil y fanático en este conjuro. Con el suficiente coste, se puede traer a un Lord de los Nueve, pero este hechizo no ofrece ninguna de las protecciones contra estos seres, por lo que en la práctica obtienen 9 minutos de acceso al Primario pudiendo hacer lo que quieran en el área de efecto y sobre quienes allí se encuentren (incluidos los invocadores).
Coste: 5.400 PX, 1.200 m.plata.
*Factores de invocador [CD de Conocimiento de conjuros y CD de Salvación]
• Uso de la dote Lenguaje Oscuro: -6 CD
• Uso de la dote Palabras de Creación: +7 CD
• Iniciar la invocación 9 horas antes de la medianoche: -3 CD
• Conjurar en terreno Santuario: +5 CD
• Invocador de alineamiento Bueno ó Caótico: +1 CD
• Invocador de alineamiento Caótico Bueno: +3 CD
• Invocador es Devoto de los Cielos: +3 CD
• Invocador es un Vasallo de los Demonios: +2 CD
• Invocador es un Agente de la Tiranía: -3 CD
Obtenido de los tesoros almacenados en las ruinas de la Academia de las Artes
De todos los Poderes del Infierno, el Duque es el más frecuentemente convocado al Primario. Aunque de rango inferior a un Archidiablo y a un Lord-Regente, es mucho menos probable que un Duque destruya a conjuradores obviamente débiles, porque siempre está buscando una oportunidad para aumentar su acceso a las almas mortales y cosecha mucho más de la interacción con mortales individuales que los diablos de rango superior. No son pocos los que buscan tratar con un Duque del Infierno, sabiendo muy bien lo que arriesgan en tal empresa por el potencial de una gran recompensa. De hecho, hay incluso quienes invocan a un Duque con la intención de destruir a la criatura. Afortunadamente, como es de esperar, entre estos últimos se han desarrollado las mejores técnicas de invocación. Sin embargo, en todos los casos, la presencia de un Duque del Infierno es capaz de rasgar el Velo entre planos arrastrando parte de la naturaleza del Infierno allí donde es convocado.
La alteración de un Duque irradia un aura equivalente al conjuro Desacralizar de un conjurador con nivel igual al VD del Duque del Infierno sobre un área de 900 pies y con una duración de 9 meses. Los animales, las bestias mágicas y las plantas evitarán esta zona siempre que puedan. Las monturas entrenadas, animales de compañía y criaturas similares con menos VD que el diablo convocado deberán superar una salvación de Voluntad para entrar en el área. Las alimañas, como cucarachas o ratas, infestarán la zona. Cualquier material inanimado desatendido sufre dos puntos de daño a su Dureza por semana durante 9 semanas. No sería extraño encontrar el área en el que el diablo fue llamado dilapidada o cubierta de grietas y otros tipos de daños. El aire de la zona será incómodo (comúnmente más caliente de lo debido, pero puede ser húmedo o frío dependiendo del Círculo con el que linda la rasgadura). Sacerdotes de naturaleza opuesta al diablo pueden revertir los efectos por medio del conjuro Sacralizar requiriendo un chequeo enfrentado de nivel de lanzador contra el VD del Duque. Algo que posiblemente se apresuren a hacer, pues de lo contrario el área queda permanentemente marcada, irradiando una fuerte maldad y evitando que se puedan curar las heridas de quienes permanezcan en su interior más de 30 minutos. Y, como toque final, el clima será más extremo para cada estación del año. Además de la alteración sobre el Primario, también se afectará a la magia manifestada en el área desacralizada:
Los diablos comunes invocados permanecerán durante el doble de tiempo. Los intentos de atar diablos comunes reciben un penalizador -3. Los conjuros de desciptor Legal o Malvado tendrán un bonificador +3 a su nivel de lanzador y conjuradores Legales Malvados tendrán un bonificador +3 a su nivel de lanzador para todos los conjuros. Intentos futuros de convocar a un miembro de la Nobleza Infernal reciben un bonificador +3. El daño elemental quedará Potenciado para el elemento afín del Duque. Cada semana que se una persona resida en esta área, verá dañada Voluntad en 1d4 puntos (daño de cordura). Si este daño no se restablece (como el daño a característica) y supera en algún momento la Voluntad de la persona, esta cambiará a alineamiento Malvado. Finalmente, cualquiera que muera en el territorio rasgado, tendrá un 9% de probabilidades de no tener un tránsito natural y su alma se dirigirá directamente al Infierno en lugar de seguir su camino natural.
Por lo general, las invocaciones requieren un tiempo considerable para completarse, por lo que un Duque rara vez se encuentra en una situación en la que se vea interrumpido cuando es traído al Primario. Dado que un Duque sólo acostumbra a ofrecer sus dones después de haber sido invocado, este podrá prever que estará en una posición ventajosa en la negociación, siendo el invocador quien le necesita. Así, valora saber lo difícil que es para los mortales traspasar los límites planares necesarios para traer, como mínimo, su Aspecto y también es consciente del grado de sacrificio necesario para que la invocación tenga éxito. Ambos factores indican lo serio, o inconsciente, que es el invocador en su deseo de establecer contacto. Deberían plantearse también lo peligroso que puede ser dicho invocador, pero pocas veces se da este caso. Al mismo tiempo, un Duque sabe muy bien que, una vez que se produzca la invocación, un radio determinado dentro de la misma sufrirá una rasgadura del Velo durante un periodo de tiempo relativamente largo, lo que aumenta las posibilidades de que el Duque (o los sirvientes del Duque) regresen al Plano Material. Estos factores demuestran al diablo que un contrato es un resultado final muy probable de la invocación, por lo que la excursión al Primario es una inversión de tiempo que merecerá la pena.
Hay, principalmente, tres formas de traer a un Duque del Infierno al mundo:
• Ritual de la Sima: Este poderoso conjuro de magia ritual permite a los no iniciados invocar a un Duque del Infierno al plano Material Primario, pero conlleva el mayor riesgo para el conjurador al tiempo que limita la interacción del diablo en el mundo (reduciendo sus bendiciones). Además, al tratarse de magia de ritual, requiere a 9 conjuradores manifestando un conjuro de nivel 9 simultáneamente y, por ello, aunque quien lo dirija cumpla con perfección su parte, seguiría estando sujeto a las consecuencias de los posibles errores de cualesquiera de los otros ocho miembros del ritual. Por este motivo, ante la probada ineptitud de los iniciados, será un proceso que no llevaremos a cabo.
• Círculo de las Nueve Simas: Se trata del medio más tradicional para invocar a un Duque del Infierno. Este conjuro épico de convocación generalmente protege al conjurador (o conjuradores) y revela al Duque que un trato potencialmente lucrativo está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, el coste de esta invocación es elevado y casi garantiza que el alma del conjurador esté impregnada de mal antes de su lanzamiento. Ambas son divisas de las que más adelante se puede buscar remedio, por lo que será la opción más eficiente.
• Cerradura de las Nueve Puertas: Es el más poderoso de los métodos de invocación. Un conjuro épico que crea un círculo de bloqueo usado por aquellos que buscan atar a un Duque del Infierno para el servicio o aquellos que buscan destruir o aprisionar permanentemente a un Duque del Infierno. Este método asegura una mayor protección global, pero al tiempo permite un contacto cercano entre el conjurador y el diablo (momento que, no incidentalmente, supone el máximo riesgo tanto para el conjurador como para el Duque, pero garantiza la mayor recompensa para los que realizan la invocación). Sin embargo, su contrapartida es desproporcionada para un interés meramente académico, por lo que también descartaremos profundizar en este conjuro.
Vale la pena repetir que ni uno solo de estos medios es infalible o a prueba de manipulaciones y que ninguno de ellos elimina por completo el impacto adverso de la presencia de un Poder en el Primario. Si en algún momento estás tan preocupado por la alteración que supondrá esta presencia hasta el punto de buscar un riesgo y complejidad mayor, mi recomendación sería llevar a cabo la invocación en un terreno considerado Santuario, que es un factor de invocación accesible a cualquier conjurador. Pero debilitar la rasgadura del Velo acompañará a una debilidad en el poder traído por la invocación, siendo contrario al efecto buscado.
Círculo de las Nueve Simas
Conjuración (Invocación) [Lega, Maligno]
Conocimiento de conjuros CD: 66
Componentes: V, S, M (sacrificio), PX
Tiempo de lanzamiento: 9 horas
Alcance: 75 pies
Duración: 9 minutos (D)
Tirada de salvación: Voluntad parcial (ver texto)
Resistencia a conjuros: Sí (ver texto)
Desarrollo: 54 m.oro y 40 m.plata, 18 días, 23.760 XP. Semillas: Invocación (CD 14), Protección (CD 14). Factores: Invocar a una criatura de VD 29 (+54), invocar una criatura única (+60), protección contra una criatura de Rango de Poder 0 (+20), aumentar la duración 350% (+7), disipable por el lanzador (+2), aumentar CD de salvación en +9 (+18), permitir que el VD de la criatura convocada aumente en +1 por cada 200 PX gastados durante el lanzamiento (incrementos +2), permitir que el Rango de Poder de la criatura convocada aumente en +1 (incrementos +10). Factores mitigantes: dependencia de dos círculos de protección (-13), componente único (-9), consumir 5.400 PX durante el lanzamiento (-54), polvo de plata por valor de 600 m.plata en cada círculo (-12), aumentar tiempo de lanzamiento a 9 horas (-20), 3d6 de daño de cordura (-15).
Este poderoso conjuro épico permite al lanzador invocar a un Duque del Infierno para discutir posibles contratos, hacerle preguntas, e incluso establecer algún tipo de tratado o acuerdo, con relativamente pocas probabilidades de que el Duque traspase las barreras de protección. Al tratarse de un conjuro épico, la convocación ritual podrá realizarse por tantos miembros como se desee para así poder alcanzar la dificultad de conjuración. Completarlo con un alto número de invocadores sería una obvia necedad, ya que se invertiría un coste muy elevado para ello y la lógica dicta que los conjuradores serían débiles permitiendo al Duque sobreponerse a las custodias. Por otro lado, con suficiente capacidad y preparación, podría conjurarlo un único arcanista y así no depender de canalistas adicionales.
Se deben dibujar dos círculos arcanos concéntricos de entre 9’ y 20’ de radio y han de contener polvo de plata por valor de 600 m.plata cada uno (total 1.200 m.plata). Estos establecen cómo debe realizarse la invocación y cómo puede atacar el diablo convocado. Es imperativo recalcar que toda la seguridad defensiva del conjuro depende de la integridad de estos dos círculos de protección. Cualquier perturbación en cualquiera de estos no impide la convocación, pero sí libera al Duque de cualquier restricción.
Durante la creación de los círculos de protección, se aplican factores de invocación dependiendo de cómo realice la conjuración el convocador principal. Estos factores producen un doble efecto. O simplifican la dificultad de realizar el conjuro, facilitando al Duque superar la tirada de salvación de ruptura forzosa (véase después), o dificultan ambos. Detallaré los factores conocidos al finalizar la descripción del conjuro*. Es imprescindible también realizar un sacrificio apropiado para completar el ritual. Este deberá ser un elemento único que el Duque considere meritorio, por lo que realizar vilezas aleatorias sin sentido sólo demuestra al Noble Infernal que trata con principiantes (y además puede tergiversar la invocación atrayendo un resultado diferente). En este proceso, también suele ser práctica habitual salmodiar el nombre del Duque, sus títulos y su influencia como medio de hacerle saber que se le llama sabiendo ofrecerle algo que considera valioso.
Tras concluir el tiempo de lanzamiento, todos los participantes verán en su mente unas grandes puertas de azufre y obsidiana que tienen tallada la advertencia de entrada al Infierno. Una última oportunidad de abandonar la tarea y una necesidad de que exista el acto decidido y voluntario de seguir adelante. Para completar el proceso se requiere el acto simbólico de adentrarte al Infierno y abrir las puertas, por lo que los conjuradores deben sobrepasar el primer círculo de protección quedando a alcance de toque del segundo. Si todos y cada uno de los invocadores completan el proceso, el Duque del Infierno aparecerá en un espectáculo de magia según su conveniencia. No tildes este acto de banal, pues la sorpresa y el horror suele ser un momento perfecto para que alguno de los invocadores más impresionables acabe perturbando inconscientemente alguno de los círculos de protección. La aparición de un Duque del Infierno es una experiencia psíquica terrible que deja cicatrices en el alma de quienes la presencian. El invocador principal sufre inmediatamente 3d6 puntos de daño a Voluntad (daño de cordura), mientras que el resto de los ritualistas sufrirá la mitad de este daño, como es normal en los pagos mitigantes compartidos. Si en algún momento la Voluntad de cualquiera de los participantes se reduce a 0, estos quedarán a merced del Duque y se les negará derecho a cualquier tipo de tiradas de salvación contra acciones del diablo.
El Duque está presente hasta un máximo de 9 minutos, tiempo durante el cual puede interactuar con los lanzadores. Pero no existe una ligadura en esta versión del conjuro, por lo que tiene derecho a regresar al Infierno en cualquier momento si no se le retiene por otros medios. En el interior del círculo puede actuar sin restricciones, pero fuera de estos no podrá realizar acción alguna. No está, sin embargo, obligado a ser honesto o cortés, pudiendo manipular y mentir libremente. Como hemos dicho, el diablo no podrá cruzar los círculos mientras se mantengan íntegros, pero lo que sí puede el Duque del Infierno es intentar romper el círculo de protección por sí mismo. Podrá intentar desgarrar una vez el primero de los círculos con una salvación de Voluntad CD 19 + ½ nivel lanzador principal + modificador característica. Si el primer círculo es quebrado, el diablo podrá realizar un chequeo enfrentado de nivel contra el invocador principal para poder aplicar su Resistencia a Conjuros contra el segundo círculo de protección. En caso de ser atacado, el diablo tendrá la oportunidad de hacer un nuevo intento de romper la protección por cada asalto en que reciba acciones hostiles. Este ritual aplica el factor del Rango de Poder en la llamada. Este significa, que el Duque está obteniendo acceso al plano Material con sus capacidades absolutas. Tal gesta permitirá al diablo actuar con absolutas capacidades, pero también le hará vulnerable. Durante el tiempo de la convocación, sería susceptible a una ligadura permanente o a su destrucción definitiva (sin regreso a su plano infernal). Si ninguna de esas condiciones sucede, al finalizar la duración de 9 minutos el Duque desaparecerá tragado por la tierra.
Este hechizo permite convocar en base al poder del diablo y no de su jerarquía, empezando por el menor poder conocido, el del Duque del Infierno Titivulus. Para invocaciones de mayor poder, el conjuro permite consumir una mayor cantidad de PX para compensar el incremento de VD e incluso aumentar el Rango de Poder afectado con el aumento en la complejidad de manifestación correspondiente. Además, en el caso de invocar a un Archidiablo, se requieren 1.200 m.plata para cada círculo y, para un Señor de los de los Nueve, serán 1.800 m.plata por círculo (y estos casos suponen la ventaja de incremento del factor mitigante). Es interesante comprobar que existe un uso hostil y fanático en este conjuro. Con el suficiente coste, se puede traer a un Lord de los Nueve, pero este hechizo no ofrece ninguna de las protecciones contra estos seres, por lo que en la práctica obtienen 9 minutos de acceso al Primario pudiendo hacer lo que quieran en el área de efecto y sobre quienes allí se encuentren (incluidos los invocadores).
Coste: 5.400 PX, 1.200 m.plata.
*Factores de invocador [CD de Conocimiento de conjuros y CD de Salvación]
• Uso de la dote Lenguaje Oscuro: -6 CD
• Uso de la dote Palabras de Creación: +7 CD
• Iniciar la invocación 9 horas antes de la medianoche: -3 CD
• Conjurar en terreno Santuario: +5 CD
• Invocador de alineamiento Bueno ó Caótico: +1 CD
• Invocador de alineamiento Caótico Bueno: +3 CD
• Invocador es Devoto de los Cielos: +3 CD
• Invocador es un Vasallo de los Demonios: +2 CD
• Invocador es un Agente de la Tiranía: -3 CD

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