Relatos de NdE: Capítulo 1 (Reencuentro tras 7 años)
Capítulo 1: Reencuentro tras 7 años
¡Escuchad, oh viajeros, a la voz que canta!
Han pasado siete años desde que la sombra cayera,
siete años desde que los herederos de Dorvaal
fueran dispersados como hojas en el viento del destino.
En la próspera primavera, cuando Dorvaal florece en el Festival de la Flor, los hermanos Mendelson regresaron. Llamados cada uno por razones distintas, pero unidos por un hilo invisible que los llevaba al mismo lugar. El hogar que recordaban, aquel que había sido suyo, estaba ahora en manos de los Caeranis, una familia extranjera que había cambiado los viñedos que daban vida a la tierra por un terreno de monta para su arrogante heredero, Malcem.
Y aunque las calles estaban llenas de risas y juegos, los corazones de los hermanos estaban marcados por el peso del tiempo y los secretos. Serena, bendecida por los Emisarios de las Estrellas, portaba las escrituras que les devolverían su hogar. Pero al presentarse ante los Caeranis, la tensión llenó la sala como una tormenta que acecha en el horizonte. Las palabras eran afiladas, las miradas gélidas y, aunque las escrituras prometían justicia, los Caeranis exigieron tiempo para verificar su validez.
En medio del bullicio del festival, una oscura tragedia se desató: Kinashi, el recién nacido hijo de Tuonen y Ariya, desapareció de su cuna. Los Mendelson, sin dudar, siguieron el rastro hacia el bosque, donde les aguardaban criaturas del otro mundo: poleviks que habían abandonado su soledad, un baku devorador de sueños y, al frente de todo, una poderosa ogro mago. Ella había tomado al pequeño para realizar un channeling, el siniestro intercambio en el que un infante es sustituido por otro impregnado de la magia del Más Allá.
Aunque los hermanos demostraron su valía como guerreros experimentados, al derrotar a la ogro mago, la amenaza no terminó allí. Los Emisarios de las Estrellas llegaron sorprendentemente rápido, liderados por Carissa, una figura imponente de máxima autoridad: la Sael de la orden. Pero cuando Serena intentó dialogar con ella, un simple comentario sin aparente importancia desencadenó el caos.
Con una palabra, Carissa declaró a los Mendelson enemigos. Su fuerza era abrumadora, una tormenta imparable que los barrió a todos excepto a Thiago, cuya agilidad le permitió escapar. Pero incluso él sabía que era una victoria fugaz. Thiago rescató a Kinashi y corrió hacia Dorvaal, buscando ayuda entre los rostros familiares. Trágicamente, los padres del pequeño estaban hechizdos con la magia feérica del channeling y Thiago recurrió a Edelgin, la sacerdotisa que siempre les quiso y les había enseñado de niños. Ella prometió cuidar al pequeño y ayudar, pero antes de que sus planes se concretaran, Thiago también fue capturado.
En un acto final de crueldad, Lord Caeranis destruyó las escrituras que legitimaban el regreso de los Mendelson. Ante los ojos decepcionados de antiguos amigos y aliados, los hermanos fueron llevados como prisioneros, sus esperanzas arrasadas.
Y aunque Carissa intentó justificar sus acciones en privado con Serena, su traición había sido demasiado profunda. Serena escuchó sus palabras, pero las rechazó como si fuesen cenizas al viento. Aquella misma noche, los Emisarios usaron un ritual para transportarlos a un destino lejano y oscuro: el Bastión de las Estrellas, una prisión impenetrable en los confines del reino.
Así, los herederos de Dorvaal cayeron ante quienes juraron protegerlos. Pero, ¿es este el fin de su leyenda? ¿O es sólo el comienzo de una batalla aún mayor? Venid la próxima vez, y descubriréis si los hijos de Dorvaal recuperan su libertad... ¡y su destino!
¡Escuchad, oh viajeros, a la voz que canta!
Han pasado siete años desde que la sombra cayera,
siete años desde que los herederos de Dorvaal
fueran dispersados como hojas en el viento del destino.
En la próspera primavera, cuando Dorvaal florece en el Festival de la Flor, los hermanos Mendelson regresaron. Llamados cada uno por razones distintas, pero unidos por un hilo invisible que los llevaba al mismo lugar. El hogar que recordaban, aquel que había sido suyo, estaba ahora en manos de los Caeranis, una familia extranjera que había cambiado los viñedos que daban vida a la tierra por un terreno de monta para su arrogante heredero, Malcem.
Y aunque las calles estaban llenas de risas y juegos, los corazones de los hermanos estaban marcados por el peso del tiempo y los secretos. Serena, bendecida por los Emisarios de las Estrellas, portaba las escrituras que les devolverían su hogar. Pero al presentarse ante los Caeranis, la tensión llenó la sala como una tormenta que acecha en el horizonte. Las palabras eran afiladas, las miradas gélidas y, aunque las escrituras prometían justicia, los Caeranis exigieron tiempo para verificar su validez.
En medio del bullicio del festival, una oscura tragedia se desató: Kinashi, el recién nacido hijo de Tuonen y Ariya, desapareció de su cuna. Los Mendelson, sin dudar, siguieron el rastro hacia el bosque, donde les aguardaban criaturas del otro mundo: poleviks que habían abandonado su soledad, un baku devorador de sueños y, al frente de todo, una poderosa ogro mago. Ella había tomado al pequeño para realizar un channeling, el siniestro intercambio en el que un infante es sustituido por otro impregnado de la magia del Más Allá.
Aunque los hermanos demostraron su valía como guerreros experimentados, al derrotar a la ogro mago, la amenaza no terminó allí. Los Emisarios de las Estrellas llegaron sorprendentemente rápido, liderados por Carissa, una figura imponente de máxima autoridad: la Sael de la orden. Pero cuando Serena intentó dialogar con ella, un simple comentario sin aparente importancia desencadenó el caos.
Con una palabra, Carissa declaró a los Mendelson enemigos. Su fuerza era abrumadora, una tormenta imparable que los barrió a todos excepto a Thiago, cuya agilidad le permitió escapar. Pero incluso él sabía que era una victoria fugaz. Thiago rescató a Kinashi y corrió hacia Dorvaal, buscando ayuda entre los rostros familiares. Trágicamente, los padres del pequeño estaban hechizdos con la magia feérica del channeling y Thiago recurrió a Edelgin, la sacerdotisa que siempre les quiso y les había enseñado de niños. Ella prometió cuidar al pequeño y ayudar, pero antes de que sus planes se concretaran, Thiago también fue capturado.
En un acto final de crueldad, Lord Caeranis destruyó las escrituras que legitimaban el regreso de los Mendelson. Ante los ojos decepcionados de antiguos amigos y aliados, los hermanos fueron llevados como prisioneros, sus esperanzas arrasadas.
Y aunque Carissa intentó justificar sus acciones en privado con Serena, su traición había sido demasiado profunda. Serena escuchó sus palabras, pero las rechazó como si fuesen cenizas al viento. Aquella misma noche, los Emisarios usaron un ritual para transportarlos a un destino lejano y oscuro: el Bastión de las Estrellas, una prisión impenetrable en los confines del reino.
Así, los herederos de Dorvaal cayeron ante quienes juraron protegerlos. Pero, ¿es este el fin de su leyenda? ¿O es sólo el comienzo de una batalla aún mayor? Venid la próxima vez, y descubriréis si los hijos de Dorvaal recuperan su libertad... ¡y su destino!

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